Recuperación de los núcleos históricos urbanos_parte II: condicionantes arquitectónicos

Por Cesáreo Padrón Conde, arquitecto.

Casco Vello Vigo

Vamos a ver cómo es el proceso arquitectónico y constructivo de la recuperación del parque edificatorio de los núcleos históricos. Analicemos qué condicionantes tiene dicho proceso en un ámbito tan peculiar como éste, desde los primeros pasos de la toma de datos hasta el resultado final con la materialización del proyecto en la obra.

¿Qué limitaciones materiales nos encontramos para la realización del proyecto?, ¿y durante la ejecución de la obra?,  ¿cuáles son las barreras funcionales que existen?, ¿está coartada la libertad de expresión arquitectónica?

Los principales condicionantes físicos que nos acompañarán durante todo el proceso de rehabilitación son consecuencia de las características propias del entono en el que actuamos y que hemos visto en la publicación anterior de reflexiones generales.

 

El estado y las características de las edificaciones. 

Casco Vello Vigo

Imagen de edificaciones situadas en la calle Calexón Estreito en Vigo, 2010.

La profundidad de la intervención estará marcada por el grado de conservación de la edificación.

Comenzando por los primeros pasos de toma de datos, en algunas ocasiones nos encontraremos con edificaciones en avanzado estado ruinoso o con grados de abandono tan elevados que la vegetación ha envuelto incluso al edificio. En estos casos, si no hay una labor previa de demolición y limpieza interior, se dificultará mucho esta primera etapa de medición y los resultados de la misma pueden llegar a ser poco fiables.

Por el contrario, si la edificación a rehabilitar se encuentra en un estado de conservación mínimamente estable, que garantice el acceso seguro a ellas, se facilitará mucho el desarrollo de esta primera etapa.

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Imagen de vaciado interior y conservación de muro de piedra existente en rehabilitación en la calle Calexón Estreito en Vigo, 2011.

El siguiente paso es la evaluación de los elementos a conservar. Normalmente suelen ser fachadas y muros medianeros, aunque a veces, en catalogaciones más estrictas pueden ser inalterables la estructura, las escaleras, etc.

Será necesario definir su modo de conservación durante la ejecución de la obra, desde la metodología del apuntalamiento con estructuras auxiliares hasta la operación de desmontaje y posterior reconstrucción.

Por último también hay que tener en cuenta, en este comienzo del proceso, la existencia de posibles restos arqueológicos, que si la actuación que se pretende es susceptible de alterarlos, deben ser previamente evaluados y documentados.

Son importantes también, las características geológicas del suelo, por lo que es necesaria la obtención de un estudio geotécnico. Este, debe ser coherente con la tipología estructural que se va a proyectar: si la estructura se prevé apoyada en los muros medianeros existentes no es de mucha utilidad realizar las catas de prospección geológica en el medio de la parcela, sino más bien a pie de muros para evaluar su cimentación y las características del terreno en esos puntos.

La morfología parcelaria de los núcleos históricos es otro componente decisivo. Sus características suelen ser bastante similares en casi todas las ciudades, con parcelas estrechas y generalmente alargadas.

Casco Vello Vigo

Imágenes de la rehabilitación en calle Santiago, 11-17 en Vigo, 2009.

La resolución del programa estará condicionada por la rigidez de la división parcelaria urbana.

De vital importancia es la morfología urbana que presente la zona donde se sitúa la actuación. Esta puede incluso condicionar el proceso constructivo y la elección de materiales cuando se dan situaciones de mala accesibilidad rodada para el suministro del material o de dificultades para el despliegue de los medios auxiliares de la obra.

Vigo, por ejemplo, tiene áreas de su casco viejo con unas características físicas muy peculiares.

Casco Vello Vigo

Vista desde la Plaza do Peñasco, Vigo                                Vista de la calle Calexón Estreito, Vigo

 

La función. El nuevo uso al que se destina la rehabilitación. 

Casco Vello Vigo

Centro Galego de Fotografia, calle Chao, Vigo.                        Instituto Camões, Plaza Almeida, Vigo.

Si es el mismo, antes y después de la actuación, los condicionantes serán menores aunque no inexistentes ya que las exigencias espaciales, superficiales y habitables son hoy mucho mayores a las que había anteriormente.

En el uso residencial vivienda es necesario cumplir la normativa vigente de habitabilidad, pensada fundamentalmente para la realización de obra de nueva planta, que permite en casos de parcelas con geometrías complejas o en casos de rehabilitación, acogerse a la excepcionalidad de su aplicación, total o parcial, previa propuesta debidamente justificada al Instituto de Vivenda e Solo, aquí en Galicia.

En una sucesión de parcelas estrechas, una opción eficiente es la inserción de un único núcleo de comunicaciones, centrado, que dé servicio a varias viviendas que manteniendo las fisonomías propias de cada parcela en sus fachadas exteriores y en sus muros medianeros, logre minimizar al máximo la repercusión de escaleras y ascensor por vivienda.

Algo más complejo es la adaptación de la morfología urbana residencial a otros usos como pueden ser el administrativo, el museístico, sanitario, etc. Estos, suelen requerir de unas exigencias espaciales y lumínicas aún mayores a las del uso vivienda, y no siempre es fácil compatibilizar su programa en entramados urbanos tan orgánicos y peculiares como suelen ser los de los núcleos históricos.

Si bien me parece un acierto sociológico el incluir usos distintos al residencial en el interior de la trama urbana histórica, también creo que sus actuaciones, desde el punto de vista arquitectónico son las más difíciles de proyectar y ejecutar, y en el equilibrio entre las exigencias del nuevo y las preexistencias del anterior estará el acierto.

 

Finalmente la normativa urbanística. 

Casco Vello Vigo

Muy necesaria para la protección de los cascos históricos.

Sin embargo a veces actúa como un rígido corsé que impide actuaciones más imaginativas.

La correcta normativa urbana debe marcar unas pautas de actuación y de conservación pero sin coartar en exceso la aplicación de soluciones actuales. Debe ser coherente con el resto de la normativa exigible. Debe además ser flexible ante la propuesta de sistemas constructivos contemporáneos siempre que éstos no supongan una alteración de los principios básicos esenciales de conservación del núcleo.

No siempre sus pautas son acertadas, algunas son muy discutibles y su tolerancia legislativa varía de unas ciudades a otras.

Ejemplo de esto es Panamá, país que por motivos personales voy conociendo progresivamente. En su casco urbano histórico, también con un importante auge regenerativo en la actualidad, no está permitido el uso de la madera estructural, y todas las actuaciones llevadas a cabo se construyen con acero y las necesarias capas de protección con cartón-yeso necesarias para protegerlo a fuego. Esto supone una cortapisa importante en la aplicación de soluciones con madera vista, la cual, como sabemos, a pesar de su combustibilidad, correctamente diseñada para la situación excepcional de la acción del fuego, es un material perfectamente válido para el campo de la arquitectura en general y de la rehabilitación en particular.

O novo Casco Vello de Vigo
 

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