ABELEIRA MENÉNDEZ

Hoy son otros los placeres de esa calle. Antes estaba llena de bares prostibularios como el Lichoca, el de Guillermo, el del Barbas, “La ratita”, el “Gijón”… espacios lupanarios que han ido cayendo al tiempo que los va ocupando el arte de la pinacoteca, de la fotogalería… Y si miráis hacia arriba y os retrotraéis a los tiempos amurallados, veréis la Porta do Placer, una de las que cada mañana se abrían en el recinto amurallado para dejar paso a campesinos de las parroquias circundantes (Castrelos, Bembrive…) que traían sus excedentes agrícolas. Hoy, siglos después, vuelve también a esa calle la agrícola mirada.

Casco Vello Vigo

Texto: Fernando Franco

Fotografía: Javier Teniente

O novo Casco Vello de Vigo
 

Facebook

Twitter